• Menu "top-menu" not defined.

 
 


 
Noticias
 

American Gods

 

 
Generales
 

Historia
 
 
 
 
 


 
Autor
 
 
 
 
 


 
Edición
 
 
 
 
 


 
Portada
 
 
 
 
 


 
Total
 
 
 
 
 
0/5


Usuarios
4 totales

 


Bottom Line

“¿Cómo nacen los Dioses? ¿Qué ocurre con ellos cuando dejamos de rendirles culto en los altares de nuestra imaginación? ¿Hay lugar para las antiguas deidades en nuestros días? Estas son algunas de las preguntas que  se nos plantean durante la lectura de American Gods, cuarta novela del galardonado autor británico Neil Gaiman.” Hablar de literatura […]

0
Posted 02/02/2012 by

 
Reseña
 
 

“¿Cómo nacen los Dioses? ¿Qué ocurre con ellos cuando dejamos de rendirles culto en los altares de nuestra imaginación? ¿Hay lugar para las antiguas deidades en nuestros días?
Estas son algunas de las preguntas que  se nos plantean durante la lectura de American Gods, cuarta novela del galardonado autor británico Neil Gaiman.”

Hablar de literatura fantástica en nuestros días es hablar de Neil Gaiman.
Considerado como la nueva Rock Star de este género es autor de novelas como “Stardust”, “Coraline” (recientes producciones cinematográficas), “Neverwhere”, “Buenos Presagios” (co-escrita con Terry Pratchett); o de guiones para cine y televisión tales como “Beowulf” (dirigida por Robert Zemeckis ) o episodios para series de culto como “Espacio profundo 9” o “Doctor Who”. Pero por encima de sus novelas, colecciones de relatos o guiones de cine o TV, Gaiman es  sobretodo conocido, aclamado y galardonado por su serie de comics “The Sandman”  y por su atípica familia protagonista: “Los Eternos”.

 

Mitología en lo cotidiano

American Gods nos presenta la historia de Sombra (Balder Moon aka Mike Ainsel) tras su salida de prisión unos días antes de cumplir condena debido al repentino fallecimiento de su esposa Laura en un accidente de coche en el que también muere su amigo, Robbie.  Una vez en casa es consciente de que los sueños de una vida nueva con su mujer y de ese trabajo prometido por su amigo se desvanecen. Esta situación, junto al descubrir en el funeral de  Laura que ella y Robbie eran amantes, le hacen decidirse por aceptar el trabajo que el misterioso señor Wednesday  le ofrece como guardaespaldas, chofer, chico-para-todo. Tras una extraña visita de su mujer muerta da comienzo un viaje que llevará a Sombra a través de la geografía norteamericana acompañando a su nuevo jefe. En esta búsqueda Sombra y el señor Wednesday (que poco a poco se irá descubriendo como una manifestación del dios Odín) irán visitando y reclutando para una inminente batalla a viejos y casi olvidados dioses y personajes de diversas mitologías para enfrentarse a los nuevos Dioses Americanos que no dejan de ser un reflejo de las obsesiones modernas.  Así nos encontramos en este viaje a entidades tan variopintas como el dios Anansi encarnado en el excéntrico personaje de Mr. Nancy; a Anubis y Thoth bajo los nombres de Mr. Ibis y Mr. Jacquel regentando un negocio funerario; a  una interesante revisión de la reina de Saba o Bilquis en el cuerpo de una prostituta que consigue el poco poder que tiene de la adoración de sus clientes; a las Diosas guardianas de la mitología eslava o Zoryas; y, en definitiva, a todos los seres que llegaron a tierras americanas de la mano de los pueblos que cruzaron el océano desde Europa, África y Asia presentándolos no como a seres divinos, puros y elevados, sino como a viejas glorias de mundos olvidados  que apenas  si pueden alimentar su poder.

Gaiman y sus lugares comunes

En “American Gods” encontramos numerosas alusiones a elementos que no dejan de ser usos recurrentes en la literatura de Neil Gaiman.
Siguiendo la tradición de sus novelas anteriores “Nevewhere” y “Stardust” , el autor vuelve a hablarnos en esta novela sobre el  tema del Viaje (camino iniciático) como marco de desarrollo del protagonista hacia un conocimiento interior y de un entorno totalmente nuevo dada la dimensión que adquiere su mundo de la mano de Wednesday (Odín).
En cuanto a Dramatis Personae, prácticamente todos los personajes que aparecen en esta novela los hemos encontrado repetidas veces entre las páginas de su obra gráfica más famosa, “The Sandman”; si bien no descritos de la misma manera, sí respetando la idiosincrasia marcada en un primer momento por el autor. Tal es la influencia del cómic en este libro que vamos a encontrar ciertos personajes que saltan de una obra a otra: este es el caso de una niña vagabundeando en compañía de un perro que aluden directamente a Delirio de los Eternos y a su compañero Barnabás.

De Dioses y Hombres

Gaiman desarrolla esta historia dentro de una atmósfera fantástica muy cercana al subgénero del American Gothic  que, en ocasiones, enlaza perfectamente con  una narración casi cinematográfica muy cercana al género de “Road Movie”. La creación de personajes brillantes y atractivos sigue siendo el punto fuerte del autor, destacando el uso de la mitología universal como paleta de colores adicionales que aportan un aliciente extra a la lectura de la obra; añadiendo diálogos profundos y dinámicos  consigue  seducir fácilmente al lector y relacionarlo con uno o varios aspectos de la personalidad de los protagonistas del libro.

Queda patente por la estructura de la novela y lo apresurado de la conclusión, que Gaiman procede de una tradición literaria deudora del cómic y del relato corto. Hay momentos dentro de la narración en los que el autor parece diluirse y alejarse totalmente de la línea argumental divagando hacia puntos no demasiado concretos.  Otro aspecto que llama la atención dentro de la obra es el somero desarrollo  de los personajes incluidos dentro de las mitologías a las que se aluden. Se dan pinceladas muy sencillas para describirlos, con características que parecen sacadas de un manual básico de mitología universal. Es posible que la intención del autor fuera abocetar el fondo de estos caracteres para que el lector juegue a reconocerlos en base a estos sesgados matices y a los conocimientos que pueda tener sobre  dichas mitologías. Llama también la atención el dejar fuera del juego las teogonías sudamericana y cristiana.
En definitiva, podemos hablar de un libro que, aunque extenso, se hace muy llevadero. Es entretenido, inteligente en su factura y muy recomendable para iniciarse en la obra del autor.

La edición en España

Los encargados de editar este libro en España son Norma Editorial y se incluye en la colección Brainstorming, línea que alberga otras obras del autor tales como “Stardust”, “Neverwhere” , “Buenos Presagios” (coescrita con Terry PRatchett) o la recopilación de relatos sobre la temática de “The Sandman” “El Libro de los Sueños” editado por el mismo Gaiman y Ed Kramer. Saliendo de la  línea de esta colección, American Gods destaca por su cuidada edición en Cartoné con una maravillosa sobrecubierta  ilustrada por Koveck.
Actualmente se encuentra fuera de catálogo en la editorial.
A título personal animaría a Norma a una nueva revisión de la traducción en el futuro.

Dentro y fuera del papel

Para todo aquel que, tras leer este libro desee continuar buceando en la temática que desarrolla su autor en él, podemos indicar que existe una obra a modo de Spin off llamada “Los hijos de Anansi” (Ed. Roca. 2006) que, no siendo de la calidad literaria de “American Gods”, enlaza perfectamente con el universo creado en esta obra. También podéis acudir al relato “El Monarca de la Cañada” protagonizado por el propio Sombra e incluido en la recopilación de relatos de Gaiman “Objetos Frágiles” (Ed. Roca. 2008).
Como curiosidad se ha anunciado la posibilidad de que la novela  se convierta, de la mano de la cadena norteamericana HBO y de Tom Hanks como productor, en una mini serie para la televisión. Hay que apuntar que el propio Gaiman guionizará los episodios.


Erik de Cruz

 
Vivo en la sierra de Madrid en un piso a pie de bosque. Amo cantar y espero que algún día mi voz me permita vivir maravillosamente bien. Entretanto, sufro ataques de Stendhal con la belleza del arte del pasado, tengo obsesión espiritual con los lobos y amo la buena literatura fantástica y el terror ominoso. Además, adoro la música de los 80 y sigo pensando que ya no se hacen películas como las de entonces. Mis dos gatas piensan que soy un colchón comodísimo y un humano muy servicial. Mis amigos dan buena cuenta de la comida que preparo en las reuniones en casa e incluso algunos aseguran que mi sushi es el mejor que han comido. Pero, a pesar de todo, pienso que Dentro del Laberinto es la mejor película de la historia del cine.


0 Comments



¡Se el primero en comentar!


Deja una respuesta


(required)