• Menu "top-menu" not defined.

 
 


 
Noticias
 

Brazos, piernas, cielo

 

 
Generales
 

Autor:
 
Editorial:
 
Sello:
 
Número de páginas: 77
 
Historia
 
 
 
 
 


 
Autor
 
 
 
 
 


 
Edición
 
 
 
 
 


 
Portada
 
 
 
 
 


 
Total
 
 
 
 
 
4.5/5


Usuarios
sin puntuar

 

Positivo


La estrecha relación entre la poetisa y lo natural, lo vivo, lo más pequeño y cargado de significado.

Negativo


La presentación formal de los textos, sin puntuación ni mayúsculas.


0
Posted 14/02/2014 by

 
Reseña
 
 

Isabel Bono es una poetisa malagueña que escribe desde el subconsciente, sin red y sin paracaídas. Su obra se encuentra publicada en diversas editoriales, entre ellas Celya, 4 de agosto y la que hoy nos brinda este libro, Baile del Sol. Si algo caracteriza a los libros de poesía son sus cubiertas de apariencia engañosa, que pocas veces tienen que ver con el contenido del libro. Este es otro divertido ejemplo de ello.

Una vez más, hacemos un hueco a Baile del Sol en estas páginas. Con su renovado diseño y la coherencia de su catálogo, han logrado captar la atención del público y a través de los años consiguen cada vez más complicidad con los lectores. En sus colecciones no sólo hay poesía, sino también teatro, narrativa, género negro, libros de viajes, etc.

El subconsciente

Algo que destaca en las entrevistas de Isabel Bono es que suele aludir al subconsciente como fuente de la que manan todos sus poemas. En sus mismas palabras, una idea o un término pueden convertirse en el germen de todo un poema, al que irá dando forma mientras desenreda la madeja que siente enredada en su interior. Cada poema terminado, por tanto, supone una liberación, de ahí su afán por seguir y seguir escribiendo. Es una bonita forma de vivir el impulso y la inspiración creadora, que cada escritor parece sentir de una forma similar pero que cada uno expresa con sus propias metáforas.

Isabel Bono mantiene varios blogs en internet, y uno de ellos, con el precioso título “Hojas secas mojadas” entronca a la perfección con este libro que tenemos entre manos. Cada post es un brevísimo poema, o un pensamiento, o una pequeña frase que siempre se acompaña de una fotografía. Esas imágenes suelen centrarse en el detalle de las pequeñas cosas, o de las más sencillas. Y es que su autora también se recrea siempre en lo esencial, en lo instintivo, en lo más básico. De ahí que su escritura traiga aires de la Naturaleza y leerla mientras uno escucha Schandmaul o Eisbrecher pueda convertir la experiencia en algo mucho más interesante.

Pero que nadie suponga que sus poemas son felices alegorías a la primavera o al canto de los pájaros bajo el sol. No… precisamente este poemario destila tristeza e inquietud, por aludir constantemente a una persona a la que se dirige como “tú”, jugando al despiste.

Refuerzo visual

Quizá debido a ese blog tan preciosista, “Hojas secas mojadas”, en este libro se echa en falta el apoyo visual que sí tienen sus breves fragmentos on-line, que se ven así más completos y fortalecidos.

Se trata de poemas tan breves que a veces no superan las tres líneas y las dos o tres palabras por verso. Así pues, ¿a qué llamamos poema, o bajo qué nombre encuadramos a éstos? ¿Haikus?

Algo que desde luego sí echamos en falta es más formalidad en la gramática: es decir, no existen faltas de ortografía como tal en el libro, pero los poemas carecen de puntuación y se presentan (erróneamente) en letras minúsculas. Una cosa es que ese “formato” esté de moda y otra muy distinta es que sea correcto. Las normas gramaticales tienen una función importantísima, queremos decir. Y detalles como este podrían dar al traste con cualquier libro, para multitud de lectores, ya que pueden suponer un obstáculo para la correcta lectura. 

si el secreto fuera arrodillarse

y escuchar el trajín de las lombrices

los topos los escarabajos

Es por frases tan mágicas, evocadoras y tan en conexión con la Tierra como estas por lo que los poemas de Isabel Bono conectan con el lector: siempre es grato encontrar a alguien que destile ese amor por lo esencial y una conexión tan relajada y natural para con los seres vivos. Quizá no sea la mejor escritora del mundo, pero su mensaje es digno de ser escuchado.


Mar López

 
Apasionada lectora desde que recuerdo, estudié Biblioteconomía y Documentación por mi afición a los libros, con la intención de conocer en profundidad todo lo que estuviera relacionado con ese maravilloso objeto, tanto por dentro como por fuera. Después, he trabajado como librera, bibliotecaria y documentalista, siempre en cualquier lugar en el que pueda estar rodeada de papeles y libros. Además, mantengo mi propia bitácora, “El mar de letras”.


0 Comments



¡Se el primero en comentar!


Deja una respuesta


(required)