• Menu "top-menu" not defined.

 
 


 
Noticias
 

Desorden y dolor precoz

 

 
Generales
 

Historia
 
 
 
 
 


 
Autor
 
 
 
 
 


 
Edición
 
 
 
 
 


 
Portada
 
 
 
 
 


 
Total
 
 
 
 
 
5/5


Usuarios
1 veces puntuado

 


Bottom Line

Las comparaciones son absolutamente prescindibles, además de resultar odiosas, como todo el mundo sabe. Sin embargo, es difícil escapar de ellas cuando se tiene entre manos dos textos basados en una realidad común: uno, escrito por un literato de prestigio mundial, Thomas Mann (1875-1955); el otro, por uno de sus cinco hijos, Klaus Mann (1906-1949). […]

0
Posted 19/02/2013 by

 
Reseña
 
 

Las comparaciones son absolutamente prescindibles, además de resultar odiosas, como todo el mundo sabe. Sin embargo, es difícil escapar de ellas cuando se tiene entre manos dos textos basados en una realidad común: uno, escrito por un literato de prestigio mundial, Thomas Mann (1875-1955); el otro, por uno de sus cinco hijos, Klaus Mann (1906-1949). La familia Mann es prolija en escritores, así como en descendencias numerosas. Precisamente en estos dos textos, Thomas y Klaus nos hablan de la relación entre padres, hijos y hermanos.

La idea de publicar un relato familiar a dos voces, la de un padre y su hijo, es estupenda. Aunque no se trate de textos puramente autobiográficos en ninguno de los dos casos, sí es comprobable que ambos se basan en las vivencias de la familia Mann. De esta manera, no sólo podemos comparar los estilos literarios de cada uno de una forma sencilla y rápida, sino que además podemos establecer los puntos clave que rescatan de los recuerdos familiares. ¿Con quién se quedan?

Thomas y la solemnidad (“Desorden y dolor precoz”)

Acerca de la calidad literaria de Thomas Mann hay poco que añadir: es intachable. No obstante, podemos determinar que su relato “Desorden y dolor precoz” incluido en este volumen no es una de sus obras maestras, ni mucho menos. Está indudablemente bien escrito y, además, es el reflejo de la vida íntima propia de la época del escritor. También (sin ser abiertamente autobiográfica) se basa en la experiencia vital del patriarca de la familia Mann y tenemos así un documento importante al respecto, para conocer su entorno.

Pero los lectores que con esta novela corta busquen continuar unas lecturas al nivel de “La montaña mágica” o de “Muerte en Venecia” quedarán decepcionados. Aquí, Thomas Mann describe el día a día en su familia, centrándose sobre todo en las personalidades de sus hijos. Aunque cambia los nombres de todos ellos, es posible determinar a cual se refiere en cada caso. Por eso es un poco desconcertante percibir de una forma nada disimulada sus preferencias, rechazos y debilidades: es inevitable pensar, según avanza la lectura, lo duro que tuvo que ser para sus hijos verse reflejados en la trama con unas diferencias tan marcadas entre hermanos.

Por otra parte, el papel de su mujer queda relegado a una figura difusa en las sombras del hogar, un ser complaciente y sin derechos que aporta el último detalle con su presencia y su belleza para que la casa sea un perfecto decorado. Sin embargo, él se representa a sí mismo como un padre bondadoso y, sobre todo, muy sabio, que disfruta de la compañía de su familia observando sus quehaceres cuando llega a casa del trabajo.

Klaus y la elegancia (“Novela de niños”)

La de Klaus (hijo primogénito de Thomas Mann) es una perfecta nouvelle de personajes redondos. Sorprende que representase a los miembros de la familia de una forma mucho más completa y realista de lo que consiguió su padre en la suya. Retomando la observación hecha más arriba, sobre las molestias que pudo causar el texto de Thomas en los miembros de la familia menos favorecidos en la representación literaria, destaca el hecho de que Klaus elige un modelo de familia monoparental para su historia, prescindiendo, precisamente, de la figura del progenitor.

Klaus perfila muy bien las personalidades de cada uno de los niños y eleva a la madre dotándola de una presencia clave en el devenir de la trama: es un personaje completísimo y muy interesante. El hecho de convertirla en viuda, ¿sería, quizá, una venganza? ¿Viejas rencillas familiares? En el relato aparece una figura masculina con quien vive una extraña relación, totalmente desusada para las costumbres de una mujer viuda de esa época.

La obra de Klaus Mann, aún siendo fabulosa, ha pasado a la historia a la sombra de la de su padre, sin remedio. La de los Mann es una familia que ha dado grandes obras literarias, pero el nombre de Thomas resulta inalcanzable para todos ellos.

La realidad en la que vivió Klaus fue muy distinta a la de su padre. Conoció una época de grandes libertades personales, pero también la represión más dura, y se mezcló muy pronto en el ambiente de los artistas de una forma desinhibida y luchadora, a pesar de proceder de una familia pudiente y acomodada. Vivió muy deprisa, sin miedo al escándalo, viajando por todo el mundo, buscando vivir experiencias de todo tipo y luchando contra las injusticias desde una postura moderna e intelectual, de modo que tuvo una vida corta pero muy intensa. Se suicidó en Cannes con tan solo 43 años.

Si sólo pudiera quedar uno…

En el caso de esta historia familiar a dos bandas, en El Mar de Tinta nos decantamos sin duda por Klaus Mann, en contra de todas las previsiones hechas antes de la lectura. Su nouvelle no sólo resulta más entretenida sino que, a nuestro juicio, objetivamente goza de mayor calidad literaria. Se trata de un volumen interesantísimo para sumergirnos en la historia familiar de ambos y para conocer un poco más a fondo, de una forma muy íntima, su literatura.

 


Mar López

 
Apasionada lectora desde que recuerdo, estudié Biblioteconomía y Documentación por mi afición a los libros, con la intención de conocer en profundidad todo lo que estuviera relacionado con ese maravilloso objeto, tanto por dentro como por fuera. Después, he trabajado como librera, bibliotecaria y documentalista, siempre en cualquier lugar en el que pueda estar rodeada de papeles y libros. Además, mantengo mi propia bitácora, “El mar de letras”.


0 Comments



¡Se el primero en comentar!


Deja una respuesta


(required)