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Dibujar el viento, el último viaje del capitán Salgari

 

 
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La editorial Ático de los Libros apuesta esta vez por una biografía de Emilio Salgari, célebre escritor italiano creador de obras magistrales e inolvidables como “Sandokán” o “El Corsario Negro”. De la mano de Ernesto Ferrero, experto en este autor, nos adentramos en una de las vidas más desconocidas y trágicas de la historia de la […]

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Posted 08/07/2012 by

 
Reseña
 
 

La editorial Ático de los Libros apuesta esta vez por una biografía de Emilio Salgari, célebre escritor italiano creador de obras magistrales e inolvidables como “Sandokán” o “El Corsario Negro”. De la mano de Ernesto Ferrero, experto en este autor, nos adentramos en una de las vidas más desconocidas y trágicas de la historia de la literatura. Se trata de un libro imprescindible para los nostálgicos de Salgari y totalmente adecuado y accesible para quienes nunca hayan leído sus relatos.

“El último viaje del Capitán Salgari”, finalista del Premio “Campiello”, fue originalmente publicado en Italia por la prestigiosa editorial Einaudi y es una de las publicaciones más recientes de Ático de los Libros en España. Según importantes medios, ésta sería la mejor biografía que se ha escrito sobre Emilio Salgari hasta el momento, gracias a la deliciosa narrativa de Ernesto Ferrero, su labor de documentación previa a la redacción del libro y al original formato que ha elegido para presentar el texto, que se lee como una novela.

Emilio Salgari alrededor del mundo

La de Emilio Salgari dista mucho de haber sido una vida fácil. Antes de conocer sus circunstancias reales podemos imaginar que sus días eran apacibles y serenos, puesto que su escritura gozó de un gran reconocimiento desde el principio y él conoció ese enorme éxito en vida. Sin embargo, la realidad es muy diferente.

Salgari estudió en el Instituto Náutico de Venecia para aprender todo lo necesario antes de hacerse a la mar, que era su sueño desde la infancia. Con tan sólo diecisiete años abandonó esta escuela para comenzar a navegar, enrolándose en multitud de viajes que le llevarían a dar prácticamente la vuelta al mundo. Durante este tiempo, acumulaba notas, impresiones y datos en sus cuadernos, fijándose en los usos y las costumbres de cada uno de los lugares por donde pasaba.

Su intención, desde el principio, había sido la de acumular vivencias y conocimiento para después darles forma sobre el papel. Quería dotar a la literatura italiana del mismo prestigio que dieron a sus países autores de cabecera como Julio Verne y Aimard en Francia, Mayne Reid en Reino Unido y Cooper en Estados Unidos. Cuando cumplió veinticinco años, decidió que ya era hora de establecerse en un lugar y probó suerte trabajando como periodista, que era la profesión que más le acercaba a la escritura.

Devuelvan su dinero al capitán

Emilio Salgari escribía sin descanso. La necesidad de plasmar todas sus vivencias sobre el papel dándoles forma de novela de aventuras era mayor que la de cuidar de los asuntos cotidianos de su vida. Desde el principio, encontró fácilmente editores para publicar sus obras, y su prisa por desprenderse de ellas en cuanto las terminaba le impedía fijarse en los detalles de los contratos de cesión de derechos o para discutir sus cláusulas. Los editores aprovecharon su despiste para incluir condiciones abusivas y enriquecerse a su costa: dentro de la legalidad, pero ruinmente. Poco a poco, sus libros se hacían más conocidos: los lectores demandaban sus aventuras con avidez y en los países donde se ponían a la venta traducidas tenían el mismo éxito. Sin embargo, Salgari malvivía en una casa ruinosa donde permanecía siempre encerrado y escribiendo. Solamente sus editores se hacían cada vez más ricos.

Aunque parezca difícil de creer, este abuso por parte de las editoriales no es un caso aislado, los hay a cientos. No se trata de que los autores no se fijen en las cláusulas antes de firmar, sino que muchas veces no les queda otro remedio que aceptarlas si quieren ver al menos sus obras publicadas, o ganar un poco de dinero con ellas. Estos casos son tristemente frecuentes, así como los de editores que no pagan la parte correspondiente a los autores (ya de por sí miserable, un 10% para la persona que ha creado la obra desde la nada es una injusticia atroz), o que modifican a su favor el número de ventas para hacer creer al autor que han vendido menos libros y pagarle así una cantidad más baja. En resumen, salvo algunos súper ventas, es muy difícil que un escritor pueda llegar a ganarse la vida sin tener que realizar también otros trabajos paralelos.

Como era de esperar, la situación de Salgari pronto se hizo insostenible al no poder mantener a su familia, y la falta de ingresos suficientes junto con la inestabilidad psíquica de su esposa derivó en el suicidio, sangriento y doloroso, del grandísimo escritor. En su carta de despedida hacía responsables a sus editores de su desgracia, y les pedía que al menos se hicieran cargo de los gastos de su entierro. Parece una broma macabra, pero su vida, que comenzó siendo alegre y aventurera y terminó recluyéndole en una habitación en condiciones miserables, parece haber sido diseñada por él mismo, puesto que es muy similar a la de los protagonistas de sus novelas.

Tras las huellas de Salgari

Ernesto Ferrero, autor de esta estupenda biografía, es un importante escritor y crítico literario italiano que trabaja en el sector editorial desde 1963. Una de sus obras más relevantes, hasta la aparición de esta biografía de Salgari, era N. (Premio Strego en el año 2000), una novela basada en los días de exilio de Napoleón en la isla de Elba, narrada por su bibliotecario. Napoleón y Salgari son los dos personajes por quienes Ernesto Ferrero siente más admiración, y por ello ha dedicado mucho esfuerzo en documentarse para reconstruir sus historias aunando datos objetivos y literatura a partes iguales.

En el caso de Salgari, la fascinación llega hasta el punto de que, a día de hoy, Ernesto Ferrero vive en la misma casa donde residió el mítico capitán. Era uno de sus mayores sueños y, en cuanto pudo, la adquirió para sí: un verdadero lujo que muy pocos podrían permitirse. No hay un lugar más adecuado en el mundo para captar el espíritu de Salgari y plasmarlo en el papel de la forma magistral que merece.


Mar López

 
Apasionada lectora desde que recuerdo, estudié Biblioteconomía y Documentación por mi afición a los libros, con la intención de conocer en profundidad todo lo que estuviera relacionado con ese maravilloso objeto, tanto por dentro como por fuera. Después, he trabajado como librera, bibliotecaria y documentalista, siempre en cualquier lugar en el que pueda estar rodeada de papeles y libros. Además, mantengo mi propia bitácora, “El mar de letras”.


  1.  
    Mar López

    Hola Augustbecker,

    gracias por la recomendación del ensayo de Priante, seguro que su semblanza de Salgari resulta perfecta tras leer esta estupenda biografía novelada.

    Para tu información, te diré que la traductora de “El último viaje del Capitán Salgari” es Elena Rodríguez, y añado que se trata de una traducción estupenda. Incluso puede que el mismo Ernesto Ferrero haya participado en la misma, aunque sólo haya sido dando su visto bueno o despejando dudas concretas, puesto que me consta que a pesar de ser italiano conoce el idioma castellano a la perfección y visita España con frecuencia.

    Personalmente, me gustaría saber si la decisión de omitir la segunda parte del título original, “Dibujar el viento” (que he querido incluir en el título de la reseña para que no se pierda) partió de la traductora, del autor o de la editorial, y si se debe a que consideraron que en castellano era más apropiado obviar el subtítulo, o si quizá se debió a un error… todo es posible, los duendes editoriales siempre han existido y ya forman parte del imaginario colectivo.

    En El Mar de Tinta valoramos a los traductores como al resto de eslabones de la industria editorial que hacen posible que los libros lleguen a los lectores tras haber sido escritos: todos son valiosos e imprescindibles. También quienes nos dedicamos a reseñar libros hacemos una labor importante, convenciendo a futuros lectores, ¡qué duda cabe!

    Si quieres compartirlo con nosotros, me gustaría saber si has leído el libro o si conoces la obra de Salgari, y qué opinión tienes al respecto.

    Un saludo.




  2.  
    augustbecker

    Precisamente acaba de salir “Del suicidio considerado como una de las bellas artes” (Minobitia), delicioso ensayo de Antonio Priante, donde se incluye una semblanza de Salgari. Sobre el autor: http://antoniopriante.wordpress.com/




  3.  
    augustbecker

    ¡El traductor, por favor¡ ¡El nombre del traductor o traductora! ¿O los libros se traducen solos? El ninguneo y explotación del traductor es otra de las perversas prácticas editoriales. No colaboremos.





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