• Menu "top-menu" not defined.

 
 


 
Noticias
 

El evangelio según Loki

 

 
Generales
 

Autor:
 
Editorial:
 
Sello:
 
Número de páginas: 334
 
Historia
 
 
 
 
 


 
Autor
 
 
 
 
 


 
Edición
 
 
 
 
 


 
Portada
 
 
 
 
 


 
Total
 
 
 
 
 
4.5/5


Usuarios
3 totales

 

Positivo


Una lectura llena de enjundia y comicidad para los amantes de la mitología vikinga.

Negativo


El personaje de Loki va perdiendo fuelle según avanza la novela.


0
Posted 16/10/2015 by

 
Reseña
 
 

Ediciones Minotauro nos trae la primera novela de fantasía épica de la autora de Chocolat, Joanne M. Harris. Al igual que en obras como «Maléfica» o «Wicked«, la autora le pasa el micrófono al malo de la mitología nórdica para que nos cuente su versión de los hechos. El resultado es el Lokabrenna, el evangelio según Loki, un descacharrante texto en el cual los buenos no son tan buenos y los malvados tienen sus motivos para serlo.

Resulta innegable que los personajes con un punto de malignidad nos atraen irremediablemente. Suelen ser individuos inteligentes, complejos, difíciles de clasificar. Su encanto reside precisamente en no saber nunca dónde están sus lealtades, ni cual va a ser su próximo movimiento. Severus Snape, Raistlin Majere, Tyrion Lannister… todos ellos son vástagos literarios del gran Loki, también conocido como el Embaucador, el Cambiaformas, el Dios Astuto. ¡Qué aburrida habría sido la mitología vikinga sin su revoltosa presencia!

El niño terrible de Asgard

Loki no es un dios estrictamente hablando, aunque viva entre ellos. Este joven pelirrojo de mirada sesgada es hijo del Caos, una fuerza arrolladora y primitiva, y su nombre verdadero es Fuego Desatado. No es un perfil que encaje muy bien en Asgard, la Ciudadela del Orden, y su presencia resulta non grata para el resto de los dioses del panteón nórdico.

Loki, ese soy yo. Loki Portador de la luz, el incomprendido, el esquivo, el atractivo y modesto héroe de esta particular sarta de mentiras. Interpretada a vuestra manera, pero es tan verídica como la versión oficial, y casi me atrevería a decir que más entretenida. Hasta la fecha, tal como está escrita, la historia me ha atribuido un papel poco favorecedor. Pero ahora me toca a mí salir al escenario.

La narración no autorizada del dios tramposo es cómica, cínica e muy irreverente: tumba a los dioses y los pone panza arriba para que podamos ver sus miserias, sus flaquezas, sus risibles debilidades. Heimdall es «Ricitos de Oro», Thor poco más y se da con el martillo en la cabeza, Freya es mezquina como una villana de instituto y Balder aparece como “ese niño bonito”. Especialmente divertidos resultan también los villanos, con un Fenrir adolescente y una Angrboda en el papel de ex-mujer, convirtiendo al grandioso Loki en el padre de familia más disfuncional de la Historia. Todos son víctimas de la afilada legua del Dios de las Mentiras, o en este caso de las Dolorosas Verdades.

Mitología vikinga para iniciados

La mitología nórdica posee una gran complejidad, no sólo por la cantidad de tramas y personajes implicados sino por la naturaleza abstracta de sus escenarios, divididos en Mundos a lo largo de la copa, tronco y raíces de Yggdrasil. La excelente labor de investigación de Harris mastica todo este corpus narrativo y nos lo presenta simplificado, con una claridad que resulta didáctica para los iniciados y terriblemente divertida para los conocedores.

 Vamos a ver, yo no digo que Odín crease los Mundos. Ni siquiera él asegura tal cosa. Los mundos han llegado a su fin y se han reconstruido tantas veces que nadie sabe cómo surgieron. Sin embargo, nadie duda de que fuera Odín quien les diera forma. Para las gentes de los Mundos Intermedios, esa clase de poder es propio de la divinidad, y con Asgard y las runas a su lado, el Viejo se volvió imparable.

“El evangelio de Loki” se estructura en cuatro grandes bloques (Luz, Sombra, Ocaso y Crepúsculo), y cada uno de ellos se abre con un fragmento de “La Profecía del Oráculo”, cuyas 37 estrofas desgranan toda la mitología vikinga desde su nacimiento hasta el desplome final en la batalla del Ragnarök. En “Luz” nos hallamos ante un Loki “recién nacido”, luminoso, incontrolable, todavía esperanzado. “Oscuridad” siembra una semilla de discordia y venganza, que crece en “Ocaso” e explosiona con “Crepúsculo”en una espectacular batalla final.

Odín y Fenrir se abalanzaron el uno contra el otro como espadas desenvainadas. Sus sombras gigantescas saltaron recortadas contra el manto de auroras boreales. Sobre ellos Sleipnir, con sus ocho patas, extendió su telaraña de luz rúnica.

Lucharon. Desde las almenas de Asgard los dioses observaron el duelo con los colores al viento: azul, rojo, dorado. Todos mis antiguos compañeros: Thor, Frey, Tyr, Njörd, Honir, Aegir, Heimdall. Todos ellos observaron en silencio mientras el Padre de Todos se enfrentaba a Fenris el Lobo con la desesperación de quien se sabe destinado a perder. 

Una lengua viperina

Toda la novela está escrita a través de un fresco monólogo en primera persona, trufado de divertidos diálogos y descripciones pertinentes que nos ayudan a ubicarnos en las enredadas coordenadas de los Nueve Reinos. El estilo ligero, informal, muy dinámico, genera una fuerte corriente de simpatía hacia el chico malo, que con su cinismo y jocosidad provoca auténticas carcajadas. Resulta claro que Harris se ha divertido enormemente escribiendo esta novela y esa chispa pasa al lector, que disfruta viendo como los dignos dioses vikingos caen de su pedestal bajo la lengua viperina del Dios Astuto.

También estaban Frey y su hermana gemela Freya, una fresca de mirada gélida a quien Odin había conferido el título de Diosa del Deseo. Ambos eran altos, con el pelo color bronce y los ojos azules, y ambos sentían una atracción irresistible hacia cualquier superficie que los reflejara. (…) Balder era atractivo, valiente, bueno, y cuando se tiraba un pedo los pajarillos cantaban, las flores florecían y los pequeños animalillos peludos brincaban y retozaban a su alrededor con alegre abandono

Sin embargo, risa y diversión no es lo único que encontramos en esta novela. “El evangelio de Loki” es un libro con grandes posos de amargura, fruto del desprecio y la incomprensión de los dioses hacia un ser tan complejo como Loki. Su dualidad divina-demoníaca hacen de él un personaje de una gran hondura psicológica, propenso a la tristeza y a una cierta melancolía.

Portada evocadora

No se puede negar que “El evangelio de Loki” es un libro que entra por los ojos. La ilustración de Andreas Preis recrea con elegante simplicidad las Tierras Intermedias, el reino de los Gigantes del Hielo, el puente Bifrost y la luminosa fortaleza de Asgard, todo ello iluminado con notas metalizadas en referencia a la naturaleza ígnea de Loki. El resultado recuerda un poco a la vidriera de una catedral, por  su carácter “evangélico”.

Como broche, aparece la figura del dios en su forma de halcón sobrevolando la escena, clavando en nosotros su torva mirada que parece instarnos a abrir el libro y a comenzar a leer, ipso facto, su fascinante historia. Si Minotauro se hubiera decantado por una portada dura que le diera empaque al volumen, la obra hubiera resultado redonda.

«El evangelio según Loki» no es la primera incursión de Harris en literatura fantástica de corte mitológico. En 2008 Alfaguara publicó «Runas», un título dedicado al público infantil y juvenil en el que una niña marcada por Odín ha de evitar un nuevo Ragnarök. Pese a la catalogación por edades, se trata de un volumen que tanto jóvenes como adultos pueden disfrutar. A lo largo de su carrera, Harris ha recibido numerosos premios, de entre los que cabe destacar  el Whittaker Gold Award, el Creative Freedom Award o el Glenfiddich.


Leyre Segura Azkune

 
Mercenaria del arte y la palabra escrita, he trabajado como periodista, profesora, investigadora y conferenciante siempre al servicio de divulgación cultural. Soy licenciada en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid y toda mi trayectoria, tanto académica como laboral, está dirigida a la difusión cultural.


0 Comments



¡Se el primero en comentar!


Deja una respuesta


(required)