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El Marciano

 

 
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Número de páginas: 416
 
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1 veces puntuado

 

Positivo


La apuesta por el rigor científico. Las soluciones que se idean son realmente brillantes.

Negativo


El exceso racional del protagonista relega en ocasiones la dimensión más humana de la situación.


0
Posted 30/03/2015 by

 
Reseña
 
 

 Ediciones B nos trae uno de los últimos fenómenos editoriales de la ciencia ficción dura. “El Marciano”, la primera novela de Andy Weir, recoge el diario de un astronauta atrapado en Marte, así como los esfuerzos desesperados por traerlo de vuelta a la Tierra sano y salvo. Una lectura plagada de aventura y soluciones ingeniosas que no dejará indiferente a ningún entusiasta del género.

Daniel Defoe lanzó un mensaje al mundo dejando ver que el progreso humano podría no solamente vencer, sino incluso llegar a contener y domar la naturaleza. Andy Weir propulsa esta misma idea a las áridas llanuras de Marte.

El Robinson Crusoe del programa espacial

Un accidente vara a Mark Watney, tripulante de la misión Ares 3, en Acidalia Planitia. Sus compañeros se ven obligados a abandonar el planeta a los pocos días de su llegada, creyéndolo muerto. Cuenta con el material que la NASA había enviado meses antes para que los astronautas pudieran llevar a cabo con éxito su misión, como por ejemplo una gran tienda presurizada donde vivir (el Hab), dos vehículos de superficie y dispositivos de soporte vital como el oxigenador y el purificador de agua. Desgraciadamente, entre el inventario no queda ningún sistema de comunicaciones operativo capaz de ponerse en contacto con la Tierra. Mark está completamente solo en un mundo hostil. Lo sintetiza a la perfección en la primera frase de su diario de misión y de esta novela: Estoy bien jodido.

Lo que sigue a continuación es una lucha desesperada por sobrevivir. La  formación de Watney como botánico e ingeniero mecánico, será fundamental. Mark no puede pensar en el problema de forma global, ha de fragmentarlo: no existe una manera obvia de salir del planeta rojo con vida. Su mejor apuesta es sobrevivir hasta la llegada de los tripulantes de la misión Ares 4, cuyo aterrizaje está programado cuatro años después.

En principio, siempre y cuando todo funcione, el Hab puede mantener una atmósfera respirable durante tiempo indefinido. Su principal limitante es la comida, concebida para una misión de superficie de seis tripulantes y treinta y un días de duración (redundante para cincuenta y seis en total por precaución): comenzará a morir de hambre a partir del cuadringentésimo día marciano de su estancia.

La apuesta por el optimismo

Cuando se concibe la línea argumental de «El Marciano», enseguida se nos viene a la cabeza el pánico y la angustia de la soledad. Imaginamos ríos de tinta derramados por terribles pensamientos. Pero no hay nada de esto en la novela de Andy Weir. Lo primero que desconcierta al lector es cierta falta de dimensión humana en la situación.

El diario de Mark Watney recoge las acciones llevadas a cabo por el protagonista para tratar de salvar su vida, por lo que la narración suele ceñirse a un esquema conciso y párrafos breves muy fácil de leer. El propio Mark plantea los problemas que le van surgiendo e idea diferentes maneras de sortearlos. Es brillante; prevé con diligencia y encuentra soluciones sorprendentes. Al mismo tiempo que escribe su día a día con humor y lo que a veces puede llegar a parecer despreocupación insensata.

A medida que se avanza en la lectura, se va entendiendo el planteamiento de Andy Weir. Hay que tener en mente que los astronautas son personas muy especiales, que cuentan con entrenamiento específico y riguroso. Además, Watney es especialmente jovial, no solo de cara a los demás sino a la vida en general. Su manera de tomarse las cosas constituirá su mejor arma para la supervivencia. Aunque la forma tal vez resulte un poco aparatosa, el mensaje que Weir deja ver entre líneas es que la psicología es tan importante o más que los conocimientos técnicos. De lo último, la novela no se queda corta; la actitud implícita de Mark equilibra este binomio.

Hard en pantalla grande

“El marciano” es la primera novela de Andy Weir. Su autor la publicó inicialmente en su página web, luego a través de Amazon, y pronto se catapultó por el boca a boca. En la actualidad ha sido editada en más de veinte países y consagrada como best seller en Estados Unidos. Han adquirido sus derechos cinematográficos y se ha dado a entender que la futura adaptación en pantalla será dirigida por Ridley Scott y protagonizada por Matt Damon.

En Hollywood parece que se han tomado en serio la obra de Weir y no nos extraña porque la novela es realmente visual. Mantiene el suspense en todo momento e incluye escenas que se proyectan directamente de las páginas del libro sin hacer mayor esfuerzo. La alternancia entre el náufrago espacial, el estereotipado personal de la NASA y la variada tripulación de la Hermes, garantizan la riqueza audiovisual.

Podemos esperar tretas políticas de altos cargos, despegues desde la superficie del planeta rojo y maniobras espaciales imposibles. Pero serán la pericia y el humor de Mark Watney contra el paisaje marciano lo que sin duda marcarán la diferencia, tanto en el libro como en la cinta.

Un autor desconocido

Pero ¿quién es Andy Weir? Nació en California y comenzó su labor como programador desde una edad precoz. Se cuida de señalar en su presentación la influencia profesional que encarnaron sus padres, y se revela como un entusiasta de la ciencia.

Empezó a escribir con veinte años en su página web y hoy podemos ver varias adaptaciones en Youtube de uno de sus relatos cortos: “El huevo”, en el que imagina un universo con una finalidad muy especial.

Su primera novela, “El marciano”, refleja tanto su afición por la ciencia como por la literatura. A España nos llega de la mano de Ediciones B, dentro de la colección NOVA, en rústica con solapas. En el ya habitual prólogo de Miquel Barceló se insinúa que la obra arroja un soplo de aire fresco sobre la ciencia ficción dura. Lo que está claro es que, para todos los aficionados del género, la novela que nos ocupa será indudablemente una fuente de interés y diversión.


Raúl Fernández Cobos

 
Perdido en el universo de los libros. Me licencié en Física por la Universidad de Oviedo y en Antropología Social y Cultural por la UNED. Actualmente vivo en Santander, donde desarrollo mi labor investigadora en Cosmología.


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