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Semillas amargas

 

 
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Bottom Line

La Segunda Guerra Mundial es, probablemente, el conflicto bélico que ha inspirado mayor cantidad de obras de ficción a lo largo de los casi setenta años que han transcurrido desde llegara a su fin. Varias generaciones de autores han vuelto sus mirada a la terrible contienda y, fruto de sus esfuerzos, el número de libros […]

Posted 08/05/2013 by

 
Reseña
 
 

La Segunda Guerra Mundial es, probablemente, el conflicto bélico que ha inspirado mayor cantidad de obras de ficción a lo largo de los casi setenta años que han transcurrido desde llegara a su fin. Varias generaciones de autores han vuelto sus mirada a la terrible contienda y, fruto de sus esfuerzos, el número de libros ambientados durante el transcurso de la misma no ha dejado de crecer.

Si bien lo habitual es emplear la Segunda Guerra Mundial como marco en el cual situar las más diversas historias, también hay autores que optan por dar forma a una ucronía. De este modo, determinados acontecimientos que no llegaron a ocurrir, influyen en la Historia para cambiarla y ofrecernos toda suerte de escenarios imaginarios, habitualmente con la victoria alemana como elemento más destacable.

Ciencia versus magia

1939. En una recóndita granja alemana, un científico tan brillante como despiadado ha logrado crear el arma definitiva del Tercer Reich. En el espacio de un par de décadas, el Doctor Von Westarp ha experimentado con innumerables niños obsesionado con la creación de verdaderos superhombres. Tras incontables fracasos, por fin ha conseguido, por medio de unas baterías conectadas a los cráneos de los sujetos, que estos accedan a todo el potencial de su fuerza de voluntad. De este modo, cuenta con unos pocos supersoldados con habilidades bien dispares: intangibilidad, invisibilidad, pirogénesis o la capacidad de ver el futuro.

Cuando en Inglaterra descubren la existencia de los superseres creados por Von Westarp, la amenaza a la estabilidad en Europa queda pronto patente. Es necesario contrarrestar de algún modo la ventaja germana y, para ello, los servicios secretos británicos recurrirán a la magia. Sin embargo, la ayuda de los magos quizá no resulte suficiente para evitar que Alemania se cobre la deuda pendiente tras su derrota en la Primera Guerra Mundial.

El precio de sangre

Uno de los elementos más fascinantes en “Semillas amargas” es, en nuestra opinión, la descripción de la magia que encontramos en la novela. Los magos ingleses no son personas dotadas de poderes asombrosos, ni manejan objetos mágicos como las tradicionales varitas. Son meros intermediarios, negociadores que han de convencer a unas poderosas criaturas, los eidolones, de que hagan aquello que desean. Y, para llevar a cabo su misión, emplearán los escasos retazos disponibles de un oscuro lenguaje primordial denominado “enoquiano”.

Pero los eidolones no ofrecen sus servicios de forma gratuita. Exigen un pago en sangre, un precio que varía según cuál sea el favor que se les solicite. Conforme la guerra entre Inglaterra y Alemania se recrudezca, y ante la amenaza omnipresente de una invasión de las Islas Británicas por parte de las fuerzas nazis, los sacrificios requeridos para atender las demandas de los eidolones serán cada vez mayores, y los magos acabarán convertidos en verdugos de sus propios compatriotas con el fin de poder satisfacer el terrible precio de sangre.

El horror de la guerra

“Semillas amargas” es una novela sorprendente por su temática y, sobre todo, por la crudeza apreciable en algunas de las situaciones que describe. Los superhombres de Von Westarp son asesinos despiadados que cometen verdaderas atrocidades, amparados por una creencia fanática en los ideales del Tercer Reich. Pero, más allá de lo que hagan en el campo de batalla, más desagradables resultan ciertos comportamientos fuera del mismo, sobre todo los que lleva a cabo el  despreciable Reinhart.

Los ingleses, por su parte, también se ven obligados a realizar una serie de actos francamente reprobables, como ya hemos indicado con anterioridad al referirnos a la tarea de los magos. La repercusión de la “ayuda” de los eidolones no sólo se concreta en un buen número de muertos: también trastocará las mentes de algunas personas vulnerables. Además, los brutales ataques llevados a cabo por la aviación germana sembrarán de tragedia las tierras británicas, y afectarán de manera especial a uno de los protagonistas de la novela.

El tríptico de Asclepia

El libro que nos ocupa es el primer volumen de una trilogía que se completa con “La guerra más fría” (ambos publicados por Random en una sólida edición de excelente calidad y con un precio realmente asequible) y con “Necessary Evil”. Con anterioridad a esta saga, Ian Tregillis ha colaborado con relatos en varias de las antologías del universo Wild Cards coordinadas por George R. R. Martin. Su próxima novela, “Something More Than Night”, desarrolla una historia de corte noir a la manera de Hammett o Chandler en el mismísimo Cielo. Ni que decir tiene que esperamos con mucho interés su publicación en castellano.

“Semillas amargas” es, en nuestra opinión, una novela sumamente recomendable. El modo en el que Tregillis emplea conceptos reconocibles para retorcerlos y ofrecernos una visión nueva y sorprendente de los mismos es digno de elogio, y su estilo sencillo y directo se adecúa a la perfección a la historia que nos narra. Por lo tanto, desde El Mar de Tinta la recomendamos sin reservas, con la certeza de encontrarnos ante una obra que satisfará a todo lector que se aventure entre sus páginas. No nos cabe duda alguna de que si lo hace aguardará ansiosamente (como ya lo hacemos nosotros) la continuación de la trilogía.


José Rafael Martínez Pina

 
Nací en 1973. Me licencié en Filología Inglesa en la Universidad de Alicante, y soy profesor de inglés en mi propia academia. A pesar de trabajar doce horas al día, inexplicablemente encuentro tiempo para leer dos o tres libros cada semana. Además de la lectura, me apasionan la música, el cine, las buenas series de televisión, la comida china y escribir.