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Tres mujeres

 

 
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Número de páginas: 99
 
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La calidad del poema de Plath que brilla por sí solo, pero que acompañado de las preciosas ilustraciones de Anuska Allepuz adquiere mayor valor añadido.

Negativo


El contenido del libro es mínimo, se trata de un solo poema que constituye un pequeño libro gracias a la inclusión del texto original y de páginas que sólo contienen ilustraciones.


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Posted 16/01/2014 by

 
Reseña
 
 

Nos encontramos ante una novedad editorial que está en boca de todos: la edición ilustrada y bilingüe del poema largo “Tres mujeres” que Nórdica lanzó a finales del 2013, en un año en el que se cumplía el quincuagésimo y funesto aniversario del suicidio de su autora.

Las ilustraciones proceden del pincel de Anuska Allepuz, madrileña residente en Londres que ha elegido las numerosas referencias naturales del poema de Plath para plasmar su esencia en imágenes. El resultado es un libro con una delicada y cuidadísima presentación a la altura del resto de poemarios ilustrados de Nórdica.

Ser o no ser

“Tres mujeres” se presenta al lector como fragmentos de poema, cada uno de ellos precedido de primera, segunda o tercera voz, según se trate de cada una de las tres mujeres que se esconden tras sus palabras. Debido a esto, también puede entenderse como tres poemas diferentes con una misma temática, que se intercalan.

Cada una de esas tres voces pertenece a una mujer con distintas posturas ante la maternidad: dos de ellas quieren ser madres (una lo consigue y la otra no) y la tercera lo es sin desearlo.

Para ser rigurosos se debe separar la vida personal de los escritores con la obra que crearon: sin embargo, es indudable que la vivencia personal influye en lo que uno escribe. Se sabe que Sylvia Plath tuvo dos hijos y algún aborto, y su vida fue siempre bastante tormentosa. Tanto, que terminó en suicidio. Sin lugar a dudas, su postura ante la maternidad a la hora de escribir estos textos estuvo marcada por su propia experiencia. Se suicidó cuando sus hijos tenían uno y tres años, respectivamente: el hecho de que unos niños tan pequeños necesitaran una madre no convenció a Sylvia para cambiar de opinión ante una decisión ya irreversible.

Instinto maternal

Se supone que una de las voces del poema de Plath tiene un hijo deseado. Sin embargo, incluso en sus fragmentos aparecen continuas referencias a la muerte y al horror, como si esa madre fuera consciente de que produce una vida que antes o después también se convertirá en muerte, por su propia naturaleza: luego visto así, da a luz a una muerte.

Aún tratándose de poemas que giran en torno a la maternidad, si se leen con atención nadie se los haría llegar a ninguna mujer que estuviera a punto de ser madre, o tuviera la intención de serlo en algún momento. No desprenden precisamente ilusión, siempre es una alegría incompleta y teñida de un poso de amargura. Es por eso que creemos que la relación de Sylvia Plath con la maternidad no era la más feliz posible.

Otra de las tres mujeres que da voz a este poema largo (la tercera) se siente perdida, reconoce no estar preparada e incluso cree que debería haber terminado con esa vida que se está llevando la suya, antes de que el nacimiento sea irreversible. Es quizá con esta tercera voz, tan angustiada, con la que más se puede identificar la experiencia de Sylvia Plath, quien seguro que también escuchó ecos de las otras dos durante sus embarazos, puesto que el estallido de las hormonas prepara de forma instintiva a la mujer a proteger al embrión: la biología es fuerte y escapar a su impulso no es sencillo, lo que no quiere decir que sus designios sean irrevocables, como los católicos y sus secuaces en el gobierno quieren imponer a la fuerza.

Un hijo no deseado

La publicación de este libro aparece en España en un momento bastante apropiado, cuando mucha gente se encuentra luchando precisamente por conservar el derecho de la mujer a elegir libremente ser o no ser madre, que de pronto se nos arrebata, a manos de un grupo de fanáticos religiosos que han impuesto a las mujeres de todo un país sus creencias y miedos haciendo que ya no sea posible elegir: cada niño concebido tendrá que nacer, le pese a quien le pese. Como si no fuésemos seres racionales y libres.

¿Cuántas personas nacieron fruto de un embarazo no deseado? ¿Cuántas de ellas no lo supieron jamás…? Tener un fuerte y madurado instinto maternal y reunir las condiciones vitales necesarias para criar un ser humano no es tan fácil. Algunas mujeres aparentan dar a luz como quien oye llover, y si el hombre fuera de verdad un ser racional el mundo quizá no estaría superpoblado, como de hecho lo está y sin visos de que esta situación vaya a cambiar en el futuro, creciendo exponencialmente. Este poema de Plath da pie a meditar sobre la multitud de puntos de vista que pueden enfocar a este tema.

Otras obras de referencia imprescindibles para saber más acerca de Plath y la tormentosa relación con su marido, Ted Hughes, son la “Poesía completa” de Plath que Bartleby publicó en 2008 y las “Cartas de cumpleaños” que se han reeditado en 2013 bajo el sello editorial Lumen debido al cincuentenario de la muerte de Sylvia. Leer es abrir la mente a otras realidades, y aunque se tenga muy clara la postura personal ante la maternidad, siempre resultará positivo leer otras, sobre todo cuando se presentan de una forma tan delicada y sincera como lo hace Sylvia Plath en este poema. Sin duda, nada como la voz de una mujer, (que experimenta el embarazo y las fuertes transformaciones derivadas de él en su propio cuerpo) para hablar sobre este tema tan ancestral como controvertido.


Mar López

 
Apasionada lectora desde que recuerdo, estudié Biblioteconomía y Documentación por mi afición a los libros, con la intención de conocer en profundidad todo lo que estuviera relacionado con ese maravilloso objeto, tanto por dentro como por fuera. Después, he trabajado como librera, bibliotecaria y documentalista, siempre en cualquier lugar en el que pueda estar rodeada de papeles y libros. Además, mantengo mi propia bitácora, “El mar de letras”.


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