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Vieja Navidad

 

 
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Autor:
 
Editorial:
 
Número de páginas: 128 páginas.
 
Historia
 
 
 
 
 


 
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Una novela casi desconocida de gran calidad y e ironía. Estupenda primera edición.

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Posted 24/01/2017 by

 
Reseña
 
 

Superada la resaca navideña,  en El Mar de Tinta no hemos podido dejar pasar la oportunidad de reseñar un clásico indispensable. La editorial el Paseo ha cuidado hasta el mínimo detalle para hacer de “Vieja Navidad” un regalo para los sentidos. Washington Irving despliega su fina ironía para hacenos sonreír.

Entre el ensayo satírico y la novela costumbrista, Irving ofrece al lector una lectura única de los usos y costumbres británicos de la época. Una visión personal y nostálgica llena de humor. Leer a Irving es siempre un acierto y esta novelita resulta perfecta para disfrutarla durante todo el año.

Usos y costumbres

El protagonista de la novela, un joven del que se desconoce la identidad, es invitado por un amigo a compartir la fiesta de Navidad con su familia. Ésta vive en un suntuoso cottage en Inglaterra, rodeado de vastos terrenos para caza y cultivo.

En este idílico lugar, el joven va a ser testigo de la más pintoresca de las celebraciones, pues su anfitrión es un afamado defensor de las antiguas costumbres inglesas.

Bailes, gastronomía y personajes curiosos harán de la estancia del muchacho algo inolvidable.

En clave personal

Poder disfrutar de “Vieja Navidad” en castellano se debe al esfuerzo de la editorial el Paseo. Hasta la fecha el lector se tenía que contentar con la búsqueda del ejemplar en inglés. La edición que reseñamos en El Mar de Tinta cuenta con todas las ventajas y características de la original, incluidas las magníficas ilustraciones de Randolph Caldecott (1846-1886).

(…) invito cortesmente a mis lectores a dejar a un lado la austeridad del buen juicio y a imbuirse de ese genuino espíritu navideño que tolera el desenfreno y sólo ansía diversión

Con un estilo frívolo y jocoso, Washington Irving (1783-1859) emprende una carrera llena de felices obstáculos para describir la celebración de la Navidad en el seno de una familia acomodada británica. El refinamiento  y sobriedad que caracterizaba a la sociedad victoriana se ven aquí en entredicho.

Desde la mofa y con el único objetivo de divertir, el autor despliega todo un abanico de personajes a cuál más histriónico. Desde el patriarca de la familia, anclado en antiguas costumbres, hasta el desenfadado grupo de jóvenes universitarios; todos son observados y descritos de forma cómica, pero amable. Estando curtido en el mundo periodístico, Irving emplea aquí toda su agudeza para divertimento del lector. La nostalgia se ve envuelta en un velo de sutil ironía que hemos encontrado encantador.

Siempre he considerado que una antigua familia inglesa es un objeto de estudio tan interesante como una colección de retratos de Holbein, o de grabados de Alberto Durero

La novela es breve, interesante y divertida. Un clásico casi olvidado que ha sido recuperado con magnífico buen gusto. La edición no cuenta con ningún “pero”. Las notas del autor (presentes ya en su edición original) se complementan con acotaciones a pie de página a cargo del traductor.

Clásicos, siempre

En El Mar de Tinta disfrutamos rescatando clásicos del baúl de los recuerdos. Son novelas que hay que leer al menos una vez en la vida. Todo escritor moderno que se precie encuentra en ellos inspiración y motivos para dedicarse a su pasión.

Washington Irving dejó para la posteridad un gran número de novelas cortas, ensayos y escritos. Se dedicó brevemente a la abogacía, carrera que estudió a instancia de sus padres, pero dedicó toda su vida a la escritura. No se casó nunca (su prometida murió muy joven), viajó y vivió para sus historias. Siempre será recordado por “Cuentos de la Alhambra” o “La leyenda de Sleepy Hollow”, esperamos que “Vieja Navidad” también encuentre un hueco entre sus obras más célebres.

Mención aparte merece Randolph Caldecott, gran ilustrador que siempre vivió con lo justo y murió demasiado pronto. Sus ilustraciones estaban presentes en muchos cuentos infantiles de la época, también en novelas para adultos, pero no obtuvo todo el éxito que se merecía. Fueron sus amigos y allegados quienes, tras su muerte, homenajearon al genio y dieron a conocer su gran talento. Invitamos a los lectores a que conozcan más su obra. Merece la pena.


María Reyes Borrego

 


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