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Ediciones TBO, ¿dígame?

 

 
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Número de páginas: 232
 
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Positivo


Un libro muy bien editado que hará las delicias de los nostálgicos, al tiempo que descubrirá un semanario legendario a los lectores más jóvenes.

Negativo


Un apartado gráfico más amplio, a ser posible a color, hubiese redondeado el volumen.


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Posted 06/07/2014 by

 
Reseña
 
 

Antes de que los españoles hablásemos de cómics y de novelas gráficas, cuando había que referirse a esos conjuntos de viñetas que tan buenos ratos nos hacen pasar, lo hacíamos llamándolos “tebeos”. Término que, por cierto, la RAE recoge en su diccionario, junto con la popular expresión “estar más visto que el tebeo”.

La cuestión es: ¿de dónde surge la palabra “tebeo”? Si el lector tiene una cierta edad, es más que probable que lo sepa. No obstante, quizá los más jóvenes desconozcan que, hace ya unos cuantos años, existía una publicación semanal de historietas bautizada en su día como “TBO”, cuya inmensa popularidad propició que su nombre pasase a denominar la narrativa gráfica en España.

Memorias de una secretaria

En “Ediciones TBO, ¿dígame?”, editado por Diminuta Editorial, Rosa Segura nos ofrece unas simpáticas y emotivas memorias del tiempo durante el cual ejerció como secretaria (entre otras tareas) en las oficinas del mítico semanario. En las páginas de este libro tienen cabida desde explicaciones sobre el origen de la cabecera “TBO” hasta las circunstancias que acabaron por obligar a echar el cierre a la editorial, aderezado todo ello con abundantes anécdotas generadoras de una sonrisa que se mantiene a  lo largo de toda la lectura.

La autora del presente volumen trabajó para el “TBO” en dos periodos distintos de su vida. Primero lo hizo como secretaria, hasta que una oferta laboral que redundaba en su comodidad le hizo abandonar su puesto. Años después, un encuentro fortuito con uno de sus antiguos jefes tuvo como resultado que se reincorporase a la familia tebeística, en esta ocasión como encargada de la sección “Correo del lector”. Aunque no fue ese su único cometido, ya que tuvo la ocasión de escribir guiones para una de las historietas más populares del semanario: “La familia Ulises”.

Personajes del “TBO”

El “TBO” se caracterizó desde sus inicios (en 1917, nada menos) por llenar sus páginas de un humor blanco y amable, adecuado para los niños a quienes iba dirigido y capaz, al mismo tiempo, de mantener el interés de sus lectores una vez que entraban en la edad adulta. Sin embargo, a pesar de contar con una enorme tirada semanal, y de haber acompañado a varias generaciones de españoles, los personajes “fijos” del “TBO” no son tan recordados a día de hoy como los de su gran competidora, la Editorial Bruguera.

Entre aquellas entrañables creaciones destacan la ya mencionada “Familia Ulises”, creada por Benejam, espejo de papel en el cual se veían reflejados los españoles de la posguerra. También son muy recordados “Los grandes inventos del TBO”, surgidos de la inquieta mente del profesor Franz de Copenhague e ilustrados por artistas como Tínez, Benejam, Tur y Sabatés.

Por último, algunos de los personajes recurrentes del “TBO” que merecen ser mencionados son Melitón Pérez, Eustaquio Morcillón (y su inseparable Babalí), Josechu el vasco o Altamiro de la Cueva, entre otros. Todos ellos cuentan con alguna mención en “Ediciones TBO, ¿dígame?” y, en su mayoría, con la reproducción de alguna historieta representativa.

Maestros del humor

Una historia sobre el “TBO”, aun siendo tan particular como la que nos ocupa, no estaría completa sin que se hiciera mención a quienes convirtieron el semanario en una de las publicaciones más queridas por los españoles a lo largo de buena parte del siglo XX. Rosa Segura escribe breves semblanzas biográficas de los autores, acompañadas por alguna que otra anécdota e ilustradas casi siempre con una auto caricatura del dibujante en cuestión.

La nómina de artistas que llenaron con sus viñetas las páginas del “TBO” incluye nombres ilustres los cuales, por desgracia, no son todo lo conocidos que debieran por su gran labor. Ricard Opisso, Josep Coll i Coll, Ramón Sabatés, Albert Mestre Moragas o Marino Benejam son tan solo una muestra del listado de guionistas y dibujantes “clásicos” citados en “Ediciones TBO, ¿dígame?”.

Junto a esos grandes maestros, también se dedica espacio a recordar a autores jóvenes que aportaron un aire fresco y renovador al semanario en su última etapa. Entre ellos destacan Tha, TP Bigart, Esegé y Paco Mir, conocido por ser uno de los tres integrantes de trío cómico “Tricicle” y autor del prólogo del libro de Rosa Segura.

El atractivo de la nostalgia

Entre 1917 y 1983 (con algún que otro parón motivado por diversas causas), el “TBO” fue el fiel compañero de millones de niños, jóvenes y adultos que hallaron en sus páginas un rato de evasión, muy necesaria sobre todo en los momentos más duros de la dictadura franquista. Su presencia en numerosos hogares no sólo sirvió para entretener a las familias españolas sino que, al mismo tiempo, sus artífices se esforzaron por aportar elementos que despertaran la inquietud intelectual de sus lectores.

“Ediciones TBO, ¿dígame?” combina información y recuerdos con un estilo sencillo y cuidado al mismo tiempo. Las peripecias de Rosa Segura, de sus jefes, compañeros de trabajo y colaboradores del “TBO”, nos retrotraen a una época que muchos contemplarán con enorme nostalgia. Con una edición excelente y unos contenidos de gran interés, se trata de un volumen más que interesante que desde El Mar de Tinta recomendamos a todo lector interesado en conocer una visión muy personal de la legendaria publicación, servida por alguien que formó parte de la misma durante un buen número de años.


José Rafael Martínez Pina

 
Nací en 1973. Me licencié en Filología Inglesa en la Universidad de Alicante, y soy profesor de inglés en mi propia academia. A pesar de trabajar doce horas al día, inexplicablemente encuentro tiempo para leer dos o tres libros cada semana. Además de la lectura, me apasionan la música, el cine, las buenas series de televisión, la comida china y escribir.


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