• Menu "top-menu" not defined.

 
 


 
Noticias
 

El mar interior

 

 
Generales
 

Autor:
 
Tema:
 
Editorial:
 
Número de páginas: 333
 
Utilidad
 
 
 
 
 


 
Información
 
 
 
 
 


 
Fotografía
 
 
 
 
 


 
Formato
 
 
 
 
 


 
Total
 
 
 
 
 
5/5


Usuarios
1 veces puntuado

 

Positivo


Es un libro perfecto para conocer de cerca el riquísimo mundo de las ballenas y del resto de especies a las que Philip Hoare venera. Bien documentado y mejor escrito.

Negativo


Echamos de menos un índice onomástico dada su marcado cariz ensayístico. Tampoco nos ha gustado encontrar una cantidad de erratas ortotipográficas que supera lo aceptable.


0
Posted 11/12/2013 by

 
Reseña
 
 

Desde la publicación de “Leviatán o la ballena”,  éramos muchos los lectores que deseábamos la publicación en castellano de más libros del inglés Philip Hoare. Por suerte para nosotros, esta no se ha hecho esperar, y hace tan sólo unos días la estupenda editorial barcelonesa Ático de los libros lanzaba a la venta una nueva entrega de Hoare: “El mar interior”.

Al igual que sucedía con “Leviatán…”, esta nueva obra es difícil de clasificar, ya que mezcla características propias del diario personal, del ensayo científico y del libro de viajes. Otro punto en común de ambas es la temática, que en este caso no se centra tan sólo en las ballenas sino que se amplía a otros seres del mundo animal: unas criaturas que Hoare describe con detalle y mimo, transmitiéndonos su más profundo amor e interés por ellas.

Un lugar en el que sumergirse

¿En qué aguas nada Philip Hoare? Cada día del año, en la playa más cercana: no importa el clima, el agua salada parece servirle de alimento u oxígeno vital. Queda de manifiesto que su profunda conexión con el mundo marino no es una excusa literaria, sino algo puro y real que plasma con delicadeza y sabiduría en cuadernos de anillas que después se transforman en libros editados.

“El mar interior” permite conocer de cerca a su autor, a través de las descripciones de sus costumbres y reflexiones más personales. Es fácil imaginarlo escribiendo anotaciones sujetando el lapicero con sus delgados dedos ligeramente deformados, de nudillos rugosos y cuarteados tras un invierno de gélidas inmersiones en agua y sal.

“El agua está tan clara que da miedo. Los peces emergen como si hubiera caído de las nubes.”

Tan elegante como un mimo de rostro melancólico ofreciendo una flor y una sonrisa triste al transeúnte ocasional que le lance una moneda: así es como escribe Philip Hoare. Su rostro de maniquí decimonónico no engaña: su amor hacia los seres vivos es real, y esta sinceridad es la que trasciende y hace que sus libros estén dotados de una potente capacidad de transmisión.

Su propio mar interior le acompaña siempre y se refleja y extiende en las aguas que en cada momento de su vida tenga la fortuna de disfrutar, como una extensión de sí mismo. En este libro narra viajes en barco e inmersiones en aguas inglesas pero también de las islas Azores, Sri Lanka y Nueva Zelanda. En cada lugar persigue el encuentro con aves costeras y mamíferos acuáticos, los seres que conforman su mayor pasión. Pero también existen capítulos dedicados a otras especies, uno de los más espectaculares sin duda el dedicado a los cuervos, ave majestuosa por excelencia; o aquel en el que el ya extinto tilacín o Tigre de Tasmania es el protagonista.

Origen, mutación y extinción

Estos tres conceptos son sometidos a reflexión y examen en su relación con las especies animales que son objeto de estudio en este libro, citándose fuentes, hipótesis y conclusiones de toda índole y condición. Como no se trata de una obra puramente científica (aunque sí incluye una extensa bibliografía de gran calidad), la credibilidad o exactitud de todo lo expuesto queda a juicio del lector.

philip-hoare

Uno de los anzuelos que nos lanza Hoare, en forma de hipótesis, plantea la posibilidad de la existencia, en la actualidad o en un pasado más o menos cercano, de criaturas mamíferas marinas con una alta semejanza a la especie humana. Según dice, se trataría de un “simio acuático” que explicaría por qué el cuerpo de los humanos contiene más grasa que otros mamíferos terrestres, o por qué tenemos tanta facilidad para nadar y bucear pero no para volar, o correr tanto como otros animales, entre otros muchos factores que pueden utilizarse como argumentos que sostengan esta teoría, como si procediéramos de criaturas configuradas para desarrollar una vida en el agua.

Una experiencia metafísica

Cuando Philip Hoare está admirando o dejándose mecer por el agua del mar, cuando nada entre peces, el tiempo se detiene para él, esa es la impresión que transmite cuando narra sus experiencias. Estar en contacto directo con algo que es mucho más antiguo, arcano y por tanto, mucho más sabio que él, convierte esas experiencias en algo místico que le producen una fuerte sensación de bienestar y que para él ya suponen toda una forma de vida.

“Parecía sentirse cómodo, aunque quizá sólo estaba paralizado por el miedo: los animales capturados se hacen el muerto como último recurso. Era como sostener un instrumento musical vivo o, quizá, como abrazar a una bailarina.”

Si algo podemos aprender con la lectura de este libro es cómo valorar en su justa medida la magnitud del tesoro natural en el que vivimos, y seremos aún más conscientes de la importancia que tiene cuidarlo, con el mismo celo que nos cuidamos a nosotros mismos. Una forma de vida no agresiva para con el resto de seres vivos es posible: es algo que se desprende de cada una de la palabras de Hoare. Así pues, la lectura de este libro, además de enseñarnos multitud de curiosidades y hacernos pasar unas horas de lectura magníficas, también nos convertirá en mejores personas, y aunque sólo fuera por eso, zambullirse en el mar personal de este magnífico escritor merece la pena.


Mar López

 
Apasionada lectora desde que recuerdo, estudié Biblioteconomía y Documentación por mi afición a los libros, con la intención de conocer en profundidad todo lo que estuviera relacionado con ese maravilloso objeto, tanto por dentro como por fuera. Después, he trabajado como librera, bibliotecaria y documentalista, siempre en cualquier lugar en el que pueda estar rodeada de papeles y libros. Además, mantengo mi propia bitácora, “El mar de letras”.


0 Comments



¡Se el primero en comentar!


Deja una respuesta


(required)